Durante la pandemia de COVID-19, el uso de mascarillas de protección es fundamental para reducir los contagios. Sin embargo, la opinión pública debate sobre la dificultad para respirar adecuadamente, especialmente durante el ejercicio.

Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Mapelli y col, 2021; Eur Respir 7-mar; doi: 10.1183/13993003.04473-2020) en el que evaluaron parámetros cardiorrespiratorios en reposo y durante el esfuerzo máximo para resaltar cualquier diferencia con el uso de mascarillas de protección.

Doce sujetos sanos fueron sometidos a tres pruebas de esfuerzo cardiopulmonar: sin mascarilla protectora, con mascarilla quirúrgica y con mascarilla FFP2. La disnea se evaluó mediante la escala de Borg. También se realizaron pruebas estándar de función pulmonar.

Los resultados mostraron que todos los sujetos (40,8 ± 12,4 años; 6 varones) completaron el protocolo sin ningún evento adverso. En la espirometría, de sin mascarilla, a quirúrgica, y a FFP2, se observó una reducción progresiva de FEV1 y FVC (3,94 ± 0,91 l, 3,23 ± 0,81 l, 2,94 ± 0,98 l y 4,70 ± 1,21 l, 3,77 ± 1,02 l, 3,52 ± 1,21 l, respectivamente, p<0,001). La ventilación en reposo, el VO2 y VCO2 fueron progresivamente menores con una reducción de la frecuencia respiratoria. En el ejercicio máximo, los sujetos revelaron una escala de Borg progresivamente más alta cuando usaban mascarilla quirúrgica y FFP2. En consecuencia, en el pico de ejercicio, VO2 (31,0 ± 23,4, 27,5 ± 6,9, 28,2 ± 8,8 ml / kg / min, p = 0,001), ventilación (92 ± 26, 76 ± 22, 72 ± 21 l, p = 0,003), la frecuencia respiratoria (42 ± 8, 38 ± 5, 37 ± 4, p = 0.04) y el volumen tidal (2.28 ± 0.72, 2.05 ± 0.60, 1.96 ± 0.65 l, p = 0.001) fueron gradualmente más bajos. No observamos una diferencia significativa en la saturación de oxígeno.

Los autores concluyeron que las mascarillas de protección se asocian con un empeoramiento modesto pero significativo de la espirometría y los parámetros cardiorrespiratorios en reposo y ejercicio máximo. El efecto es justificado por una reducción de la ventilación debido a una mayor resistencia al flujo de aire. Sin embargo, dado que la limitación ventilatoria del ejercicio está lejos de alcanzarse, su uso es seguro incluso durante el ejercicio máximo, con una ligera reducción del rendimiento.

La utilización de las mascarillas de protección en la pandemia que estamos viviendo nadie debería ponerlo en duda. Esas mascarillas no tienen repercusión fisiológica significativa sobre la función cardiopulmonar en reposo, pero según aumentamos la intensidad y/o duración del ejercicio afectan a las respuestas fisiológicas ya que no dejan de establecer una pequeña barrera al flujo de aire. Para la inmensa mayoría de las personas que realizan ejercicio esto no tiene efectos significativos, pero lógicamente en deportistas de alto nivel en el que se exige la máxima funcionalidad de los sistemas pulmonar y cardiocirculatorio el rendimiento debe disminuir.

Fuente: FisiologiaDelEjercicio.com