El café es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo que además se sigue reinventado con la evolución de las modas y tendencias. Desde el auge de la llamada tercera ola se reivindica su carácter artesanal como producto de calidad, y también es tendencia por sus propiedades saludables. La ciencia cada vez avala más los beneficios del café y de la cafeína, siempre en las dosis adecuadas.

El problema es que no tenemos muy claro cuál es la cantidad recomendable ni tampoco cuánta cafeína tiene exactamente el café que tomamos. La respuesta no es tan sencilla, pues depende de muchos factores, especialmente del tipo de café y de cómo se prepare. El concepto “ una taza de café” es demasiado vago y suele llevar a confusión.

 

Los factores que influyen en la cantidad de cafeína al preparar un café

El café es una infusión de agua que se obtiene de los granos tostados y molidos de los granos de café, el fruto de la planta del cafeto. Se trata de una preparación muy básica que en realidad esconde una gran complejidad, pues hasta que llega la bebida a la taza interfieren muchos factores que pueden afectar al sabor, aroma, cuerpo, intensidad, y también a la cantidad de cafeína.

La variedad y el origen de los granos

Café en Grano

Cuando nos adentramos en las diferencias entre el café de tueste natural, torrefacto y mezcla ya mencionamos que existen dos especies principales de granos de café: arábica y robusta, cada una con sus propias variedades.

El café arábica está mejor valorado porque ofrece un café más complejo, con mayor riqueza de aromas y más perfumados, ligeramente dulces y con notas afrutadas, algo ácidas. Además, tiene menos cafeína que el café robusta, que presenta una bebida más amarga, con sabores más terrosos, a frutos secos tostados y notas de madera.

El grado de tueste

Café en grano

A los consumidores no nos suele preocupar el tueste del café porque prácticamente nadie tuesta los granos en casa, pero sí es una cuestión crucial para los profesionales. El grado de tostado afecta al color de los granos -de más ligero o canela a más oscuro-, al sabor, a los aromas y al cuerpo de la infusión.

Y también influye en los componentes finales del café; un tueste más ligero contiene algo más de cafeína que uno mucho más oscuro, a pesar de que este último puede parecernos más “fuerte” por el sabor más amargo. En cualquier caso, hay mayor pérdida de antioxidantes y otros compuestos beneficiosos, por lo que si nos interesan las propiedades saludables del café deberíamos escoger siempre un tueste ligero.

El grado de molido

Cafe Molido

Ya sabemos que el café, una vez molido, empieza a perder aroma y sabor muy rápidamente, por eso se recomienda siempre comprarlo en grano para molerlo al instante en casa. Las cafeteras automáticas incorporan su propio molinillo que normalmente se puede ajustar al gusto, y es que todo buen barista sabe que el nivel de molido también afecta al resultado de la bebida.

El molido influye en la forma de preparar la infusión, por eso se suele recomendar un grano más fino o más grueso en función del tipo de preparación. En términos generales, cuanto más largo es el proceso de extracción, más gruesa debe ser la molienda.

A efectos del nivel de cafeína, debemos saber que un molido más fino proporciona una mayor concentración de cafeína en la taza. Es el molido típico que se usa para cafeteras automáticas o expreso; las tipo moka o italianas admiten un grano fino o medio.

El tipo de preparación: diferentes cafeteras

Café de Filtro

Hay muchas formas de preparar café con distintas cafeteras, desde el simple y humilde café de olla hasta los métodos manuales de infusión, tan de moda como la Chemex o la V60. Hay que saber que los distintos tipos de preparación exigen diferentes tiempos de extracción, es decir, el tiempo que el agua está en contacto con el café molido.

Este tiempo, unido a otros factores ya mencionados, proporcionan cafés de aromas, cuerpos, sabores e intensidades distintos. Lo que aquí nos interesa es tener en cuenta que, cuanto más se alargue la extracción, mayor cantidad de cafeína obtendremos. Esto puede dar lugar a confusión, ya que un café infusionado en frío resulta muy suave y ligero, prácticamente sin notas amargas, pero sin embargo puede contener mucha más cafeína que un espresso, más intenso.

La cantidad de café

Café

Esto parece una obviedad, pero no siempre se utiliza la misma cantidad de café molido para preparar cantidades semejantes de bebida. En principio, cuanto más café lleve la preparación, más cafeína tendrá la taza.

La medida estándar que se suele indicar para elaborar un espresso es de 7 g de café molido por taza. Sin embargo, cada vez más baristas ponen peros a esta convención, y se habla más de mito que de realidad. No existe el café espresso único y perfecto, de nuevo, depende de muchas variables. Hay quien preparar un espresso con 6 g o incluso hasta 10 g de café por taza. Otros tipos de bebidas emplean mayores cantidades, como puede ser el café de filtro.

 

El tiempo de preparación

Cafe Espresso

Cada sistema de preparación -cada cafetera- utiliza tiempos de preparación distintos. Las automáticas y superautomáticas son muy cómodas porque permiten obtener un café excelente en apenas unos segundos, mientras que la italiana de moka y la de goteo nos obligan a esperar un poco más. Además siguen siendo tendencia los métodos manuales de infusión, destacando la moda del cold brew o café infusionado en frío.

Cuanto más tiempo dure la preparación del café, más cafeína tendrá

Este método ofrece un café delicado, suave y muy aromático, nada amargo, un buen punto de partida para los que quieran empezar a acostumbrar el paladar a tomar su café sin azúcar ni leche. Solo hay que tener en cuenta que el cold brew contiene más cafeína que un espresso común.

La cantidad de cafeína aquí depende del tiempo de contacto del café con el agua. Las infusiones en frío pueden llegar hasta las 24 horas, utilizando además mayor cantidad de café de partida, y eso incrementa la cafeína de la bebida resultante, aunque nos parezca “suave”. También hay que considerar que algunos cold brew son concentrados que se diluyen a la hora de servir.

El tamaño de la preparación

Café

Este último punto depende en gran medida de los anteriores factores y es un reflejo de la forma específica de tomar café de cada lugar. Por ejemplo, al hablar de café espresso, en Italia podemos recibir perfectamente una taza con apenas 25 ml, mientras que en España el café solo puede variar desde los 40 ml hasta casi 100 ml; en Estados Unidos un “café”, sin más, no suele bajar de los 150 ml.

Un café corto y fuerte puede tener menos cafeína que otro aparentemente más aguado

Pero ya sabemos que el volumen total de la taza no tiene por qué indicar la cantidad de cafeína, y tampoco la “intensidad”. Un espresso muy concentrado puede tener menos cafeína con un lungo, más largo, simplemente porque el café pasa más tiempo en contacto con el agua.

Otros cafés largos se preparan diluyendo el contenido con agua; en ese caso no aumentaría la cafeína. Es lo contrario de un café “doble” o doppio, que sencillamente duplica el volumen y la cafeína.

También hay que tener en cuenta que es más fácil repetir varias tazas de café corto a lo largo del día que un solo café mucho más largo, y que hay ciertas bebidas que presentan mucho más volumen, pero por estar mezclado el café con leche, crema, licor, nata, etc.

Entonces, ¿Cuánta cafeína contienen las diferentes tazas de café?

Cafe Cold

Después de conocer todos estos factores parece obvio concluir en la dificultad de establecer unas cifras exactas que determinen la cantidad de cafeína en una taza de café. Sencillamente, porque no existe “la taza” única y universal. En cada lugar se prepara de una forma diferente, y ni si quiera nos ponemos de acuerdo dentro de un mismo país.

En España, por ejemplo, hay diferentes modos de preparar y tomar el café según la región, y tampoco existe un consenso total ni en la misma ciudad. El concepto de “café solo” puede ser muy diferente según quién esté detrás de la barra, y desde luego poco tiene que ver con el espresso italiano, el coffee americano o el kaffee alemán.

Hace unos años se publicó un estudio que llamaba la atención precisamente sobre la variabilidad de la cafeína y otros componentes del café según cómo y dónde se preparase, bien desgranado por el dietista-nutricionista Juan Revenga. Es curioso comprobar que, por ejemplo, un espresso en Italia rara vez supera los 30 ml en volumen, mientras que en España el café solo se mueve entre los 40 ml y 100 ml, con grandes diferencias incluso al pedir el mismo café en la misma cafetería.

FUENTE DE ORIGEN

VOLUMEN DE LA TAZA EN ML (MEDIA) VOLUMEN DE LA TAZA EN ML (RANGO) CANTIDAD DE CAFEÍNA EN MG (MEDIA) CANTIDAD DE CAFEÍNA EN MG (RANGO)

Italia (espresso)

20

13-31

102

54-150

España (espresso)

66

34–104

116

82–139

Escocia (espresso)

31

13–90

100

66–276

Escocia (cappuccino)

255

115–310

180

85–311

Café instantáneo

125 125 58

48–88

Por la red existen calculadoras de diversos organismos que nos pueden ayudar a hacernos una idea aproximada de la cantidad de cafeína que ingerimos habitualmente, por ejemplo esta de la OCU, que considera que un café estándar contiene 100 ml de volumen, con 128 mg de cafeína si es casero, y 180 mg si es de cafetería.

Cafes

Como medida de orientación general, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) indica cantidades aproximadas en los principales tipos de café. Además, en páginas como Caffeine informer encontramos datos más detallados incluyendo bebidas comerciales -aunque la mayoría de Estados Unidos-.

  • Espresso (60 ml): 80 mg.
  • Taza de café de filtro (200 ml): 90 mg.
  • Café americano (354 ml): 154 mg.
  • Café instantáneo (236 ml): 57 mg.

En cuanto al café en cápsulas, aproximadamente entre 55 mg y 65 mg por cada café, pudiendo llegar casi a los 90 mg.

Cuánta cafeína es aconsejable

Cafeína

Sabemos que la cafeína puede tener efectos beneficiosos en el organismo, especialmente en cuanto a rendimiento intelectual, deportivo o para aumentar la concentración, además de evitar la fatiga y el sueño. Aunque cada vez parece más claro que muchas de las propiedades saludables del café no residen en la propia cafeína, si no en otros de sus compuestos naturales.

¿Y cuánta cafeína podemos consumir diariamente sin temer riesgos para la salud? La EFSA establece las siguientes cifras:

  • Población adulta sana general: 200 mg de cafeína en una sola dosis; 400 mg de cafeína a lo largo de todo el día (unos 5,7 mg/kg pc al día). Anteriormente se establecía el máximo recomendado en 300 mg al día.
  • Embarazadas y lactantes: hasta 200 mg de cafeína consumidas a lo largo de todo el día.
  • Niños y adolescentes: no más de 3 mg por kilo de peso.

No hay que olvidar que hay otros alimentos y productos que contribuyen a la ingesta de cafeína total, como el té, ciertos refrescos, el chocolate, medicamentos o las bebidas energéticas. Los últimos estudios apuntan a que las personas habituadas a la cafeína necesitan unos 400 mg por dosis para mejorar la concentración y el rendimiento, mientras que a los menos consumidores les puede bastar con 200 mg.

La cafeína no afecta a todas las personas por igual, ya que depende de muchos factores como la edad, la constitución física, enfermedades, la toma de medicamentos o ciertos componentes genéticos. Los efectos estimulantes se empiezan a sentir entre 15 y 30 minutos después de la ingesta, y el cuerpo suele tardar en eliminarla unas cuatro horas, con una variación de entre dos y ocho horas, en ciertos casos.

El café se puede preparar y disfrutar de muchas maneras diferentes. Lo importante es saber exactamente qué y cómo lo estamos tomando, y ser más conscientes de la cantidad de cafeína que ingerimos al día para adaptar nuestros hábitos de consumo. Y si somos cafeteros empedernidos y no queremos pasarnos de dosis, siempre podemos confiar en el café descafeinado, que también puede ser muy sabroso.

FUENTE: DirectoAlPaladar.com

 

Sin duda alguna, la cafeína representa la sustancia estimulante más consumida del mundo. Bien sea a través de granos de café, infusiones u otro tipo de vías alternativas, su consumo está comúnmente relacionado con una mejora en el ámbito deportivo y cognitivo.

Pero, ¿qué hay realmente de cierto en ello? Hoy os contamos los efectos de la cafeína sobre nuestro metabolismo y cómo puede afectar en nuestro rendimiento deportivo y en la quema de grasa. Así es como la cafeína te ayuda en tu entrenamiento.

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El papel estimulante de la cafeína y sus efectos fisiológicos

Como comentábamos, la cafeína, consumida de forma adecuada y en las dosis recomendadas, se ha visto relacionada con propiedades estimulantes sobre el sistema nervioso central (SNC)Se ha estudiado que esta relación directa con la activación metabólica se ve traducida en un aumento de la frecuencia cardíaca y del propio bombeo sanguíneo.
Debido a estos motivos no es de extrañar que muchos deportistas recurran a su consumo como ayuda para la quema de grasa o para la mejora del rendimiento deportivo.

Tras su ingesta, y en el plazo aproximado de 45 mintos a una hora, comienzan a aparecer los efectos fisiológicos estimulantes y vasoconstrictores propios de la cafeína, una interacción con el sistema nervioso que se mantendrá durante, al menos, las cuatro horas posteriores.

Las células de nuestro organismo responden con la liberación de adrenalina, aumentando de este modo la frecuencia cardíaca, el bombeo sanguíneo a los tejidos musculares y el ritmo respiratorio. Una activación metabólica que nos pone “alerta”

Beneficios de la cafeína a nivel deportivo

  • Efectos en la quema de grasa: además de su nivel saciante y su efecto termogénico, estudios concluyen  en un efecto lipolítico de la cafeína, a través de un consumo de 4mg cafeína/ kg de peso corporal, observando un consecuente aumento del metabolismo basal y de la utilización de ácidos grasos libres (FFA) como fuente de energía.
    Las  investigaciones han concluido que este mecanismo será sobre todo eficaz en aquellos entrenamientos en que la intensidad mantenga el efecto EPOC por encima de los 60minutos. En este tipo de entrenamientos de alto impacto muscular y metabólico, aunque se requiera de un consumo de glucógeno inicial, se beneficiará la posterior quema de grasa prolongada.

    cafe

     

  • Efectos en el rendimiento deportivose ha investigado  que el efecto que porpicia la cafeína en el sistema nervioso central, generando el bloqueo de los receptores de adenosina, se traduce en una menor transmisión de la sensación de dolor y fatiga durante el entrenamiento , lo que se traduce en una mejora tanto de la resistencia como de la intensidad del entrenamiento.
    Además de esto, la liberación de adrenalina y el incremento de la dopamina tras el consumo de cafeína, dota a nuestro organismo de una motivación extra que también influirá de manera positiva en el incremento del rendimiento deportivo.

Dosis recomendadas y posibles efectos secundarios

Partiendo de la base de que la cafeína, como sustancia estimulante que es, puede provocar cierta adicción, es muy factible que si se toma de modo continuado nuestro cuerpo pueda acostumbrarse a sus efectos y no percibamos los beneficios a nivel deportivo que hemos comentado.
Por este motivo, se aconseja que se realice una toma ciclada de cafeína recurriendo a su consumo en las ocasiones en las que estemos más fatigados o que vayamos a realizar entrenos más intensos y demandantes.

 

El consumo de cafeína es seguro siempre y cuando no se sobrepasen las dosis recomendadas

El efecto del consumo de cafeína va a depender de la tolerancia previa de cada persona. Generalmente para aquellas personas que no están acostumbradas a ingerirlo, una dosis de 100mg puede ser suficiente para notar sus efectos.
En el caso de que ya se haya generado cierta tolerancia en su consumo o que los entrenamientos sean muy intensos la dosis recomendadas pueden superar los 200mg.

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El consumo de cafeína puede ser a través del propio grano de café, infusiones alternativas o suplementación de cafeína, que sería el modo más sencillo para controlar la dosis de modo óptimo, ya que una tradicional taza de café puede variar notablemente su concentración de cafeína (tanto por la preparación como por la marca). Para hacernos una idea cuantitativa,  la cantidad de cafeína presente en un café convencional puede rondar los 60-110mg de cafeína. Como vemos, una concentración bastante baja y variable como para ver efectos de la cafeína, sobre la fuerza y la síntesis de glucógeno, únicamente tomando tazas de café convencionales.

Individualizando la dosis según nuestra composición corporal, la recomendación de cafeína oscila entre los 4mg y los 6-8mg/ kg de peso corporal. Por debajo de estas cifras, en muchas ocasiones, los resultados podrían no ser visibles, y por encima de éstos pueden comenzar a aparecer efectos secundarios perjudiciales como: elevación exagerada de la frecuencia cardíaca, problemas digestivos, incapacidad de conciliar el sueño, excitación excesiva o incluso problemas de ansiedad.

cafeina

¿Cuándo es el mejor momento para tomar cafeína: pre o post entreno?

Generalmente se ha aconseja que la toma de cafeína se realice unos 30 minutos antes de que se comience el entrenamientoEstudios han demostrado  que la toma de cafeína pre-entreno está relacionada con un aumento del posterior rendimiento deportivo y de una menor percepción del dolor muscular, beneficios probados, sobre todo, a corto plazo.

A pesar de esta recomendación, lo cierto es que también se han observado beneficios en el consumo de cafeína post-entrenamiento. En este caso la suplementación tras el entreno, junto con la recarga de hidratos, aumentó la síntesis y la reserva de glucógeno propiciando una mejor recuperación muscular.

Conclusiones

Efectivamente, la cafeína es un estimulante que si se toma en las dosis recomendadas puede proporcionar beneficios en cuanto al rendimiento deportivo ya sea vía natural (cafés o infusiones) o mediante suplementación, más recomendable en el caso de requerir necesidades de cafeína superiores (hasta los 8mg/ kg de peso corporal) debido a entrenamientos de mayor intensidad y demanda. En estos casos, la suplementación se considera más recomendable para controlar y ajustar las dosis correctamente.

Como norma general se recomienda su consumo pre-entreno para visualizar una mejora en el rendimiento deportivo, aunque su consumo post-entreno también se ha comprobado que posee beneficios de recuperación muscular. Ambas opciones, o incluso una “pretoma” horas antes de un entrenamiento de resistencia, junto con una toma de hidratos, pueden ser alternativas efectivas para beneficiarse de los efectos de la cafeína.

Fuente: Vitonica.com

CÓMO APROVECHAR AL MÁXIMO LA CAFEÍNA

La cafeína es un suplemento muy utilizado entre aquellos ciclistas que compiten. Si hay posibilidad de tomar un café o dos antes de competir, no se desperdicia la ocasión. Aunque nunca desprecies el consumo de cafeína en otras formas, como cápsulas o pastillas. Merece la pena como vas a poder comprobar en el artículo. Incluso en el ámbito cicloturista. Hasta no hace mucho, no se recomendaba tomar cafeína por el riesgo de deshidratación.

Desde la década de 1970, la cafeína, un compuesto naturalmente presente en alimentos vegetales como café, té, cacao o guaraná, ha sido una popular ayuda ergogénica para deportes de resistencia. Es probablemente la sustancia más investigada en cuanto a su efecto sobre el rendimiento físico, debido a que se le atribuyen múltiples mecanismos de acción que lo favorecen.

Aunque no se ha demostrado el mecanismo principal de su efecto ergogénico, su estructura es similar a la adenosina, un inhibidor del sistema nervioso central (SNC), lo que ayuda a perpetuar la idea de que su acción primordial es la inhibición de la adenosina en el SNC, dando lugar a una percepción reducida del esfuerzo, fatiga o dolor asociados al ejercicio.

Otra teoría plausible es el ahorro de glucógeno al inicio del ejercicio debido al incremento de la concentración de ácidos grasos libres en sangre, ya que la cafeína también antagoniza los receptores de adenosina en el tejido adiposo, provocando un aumento de la lipólisis.

Los efectos de la ingesta de cafeína en la mejora del rendimiento aeróbico están bien establecidos, y existe evidencia considerable de que también podría afectar positivamente al rendimiento anaeróbico, siendo ambos relevantes en el ciclismo en cualquiera de sus disciplinas.

La confirmación del papel ejercido por la genética y otras fuentes de variabilidad individual en el metabolismo de la cafeína, proporciona respaldo al hecho de que algunos deportistas respondan poco o nada a la cafeína y/o sufran efectos secundarios.

Aquí es donde aparece “mi buena estrella”, y siendo pocos los suplementos con evidencia científica consistente, resulta que la cafeína se cae de mi lista porque no me afecta lo más mínimo. Me puedo tomar un pozal de café antes de irme a dormir que no me afecta lo más mínimo.

 

BENEFICIOS DE LA SUPLEMENTACIÓN CON CAFEÍNA

  1. Aumenta la capacidad de trabajo muscular debido a una mayor implicación de unidades motoras, potenciando el trabajo muscular.
  2. Eleva los niveles de dopamina y adrenalina, activando el SNC, por lo que aumenta la capacidad de concentración al igual que se obtiene una menor percepción del esfuerzo.
  3. Acelera el ritmo cardiaco, incrementando el bombeo sanguíneo.
  4. Estimula la secreción de determinadas catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) que inhiben la liberación de insulina, lo cual favorece el uso de ácidos grasos como combustible y el ahorro de glucógeno

¿CÓMO TOMARLA?

La dosis recomendada es de entre 3 y 6 mg/kg de peso, consumida una hora antes del entrenamiento o competición. Una dosis de entre 200 y 300 mg es la que funciona a la mayoría de la gente. Suele permanecer en el sangre entre 3 y 9 horas, llegándose a metabolizar hasta el 90%. No es almacenada en el organismo y se va eliminando a través de la orina.

Se aconseja limitar en lo posible el consumo de cafeína la semana previa a la prueba objetivo, con el objetivo de potenciar su efecto cuando se ingiera el día de la competición.

También se ha visto que ayuda en la reposición del glucógeno muscular cuando acompaña a la ingesta de hidratos de carbono tras el ejercicio.

¿DÓNDE ENCONTRAMOS LA CAFEÍNA?

Además de en el café, la podemos encontrar en:

En todos ellos pueden variar el contenido en cafeína dependiendo del tipo de producto y su elaboración.

Hay muchos que cuando se levantan por la mañana, aseguran que no son personas hasta que no se toman un café. Llegan a la cafetería y dicen:

– ¡Ponme un cafecito bien cargado!

Y te sirven un café expreso, en el que apenas tienes para dos sorbos, y a los pocos minutos ya estás más tieso que un suricato porque tienes la sensación de que la cafeína ya ha hecho su efecto.
Pues no, siento decirte que el café que contiene más carga de cafeína, es el conocido como café americano, debido a que el agua es la que arrastra la cafeína al pasar por el café que se encuentra en el filtro.

En el caso que tengas problemas con el hierro, evita tomar el café después de comer.
Lo más cómodo y sencillo será suplementar con cafeína en pastillas o cápsulas, ya que así aseguras el aporte de la dosis adecuada para que tenga su efecto.

Fuente: ChemaArguedas.com