Perder peso y ganar rendimiento no es algo tan directamente relacionado. Son muchos los ciclistas que pierden peso pero con ello bajan su rendimiento. Te explicamos por qué y cómo corregirlo.

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Por qué perder peso no es sinónimo de mejorar tu rendimiento

Aunque a menudo lo entendemos como un proceso lógico, como una fase conjunta y que va de la mano, perder peso no supone ganar rendimiento. De hecho, en función de cómo y de qué peso pierdas, es muy común perder con ello rendimiento. Por eso, es importante entender por qué ocurre esto y cómo evitarlo.

Lo más importante es no criminalizar a la grasa corporal. Es importante que los niveles de grasa sean bajos, sí, pero la grasa también tiene su rol en todo esto. Nuestro organismo la necesita tanto para descomponerla y producir energía, como para servir de vehículo a las vitaminas liposolubles. Todo esto supone el principal factor por el cual perder peso no es directamente proporcional a ganar rendimiento.

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Pero hay algo más importante aún. Y es que la confusión se genera porque perder peso es una realidad e ir más ligero en gramos supone soportar menos carga para rendir mejor. Pero ¿y si el peso que estás perdiendo no es totalmente grasa? ¿Y si estás perdiendo masa muscular?

Consejos para perder peso y no perder rendimiento

Para perder peso pero no bajar ni un ápice tu rendimiento por estas dos razones que te dábamos, hay que tener en cuenta algunas cosas.

En primer lugar, hay formas de medir la grasa corporal, así que aunque no lleguen a ser totalmente exactas es una manera muy buena de comenzar. Las básculas de bioimpedancia son una de esas herramientas que, aunque con detractores, te aporta información valiosa.

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Pero además, hay algunas rutinas de entrenamiento que son más útiles que otras. Destaca el entrenamiento muy temprano, incluso con ensayos de ayuno intermitente. Hemos hablado de ambas cuestiones con anterioridad. Lo importante aquí también es considerar una pérdida de medio kilo semanal de manera aproximada, porque más pérdida pone en juego la pérdida de masa corporal, que es justo lo que no pretendemos.

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La alimentación es la tercera razón, pero quizá la primera en orden de importancia. Decántate por alimentación saludable, con bajo contenido en grasa, para obligar a tu cuerpo a descomponer la propia grasa que ya tiene.

Por último, huye de consejos fáciles, de dietas milagro y de procesos rápidos. Considera al menos un mes para empezar a notar que la pérdida de peso mejora tu rendimiento, porque en ese mes se estima que habrás podido perder dos kilos sin tocar un ápice de tu masa muscular, así que ya sí notarás que llevas menos carga y que la mueves con los mismos músculos.

FUENTE: BrujulaBike.com

El creador de la carrera más importante de ciclismo pensaba que solo un pedalista debería terminar la competencia. Y creó un reglamento que les hiciera miserable la vida a los deportistas.

Grabado de Eugene Christope haciendo mantenimiento de su bicicleta en Saint Marie de Campan, durante el Tour de 1913.

Jacobo Hidalgo*

Sistema de cambios. Asistencia mecánica. Zona de alimentación. Relevos. Sí, estamos hablando de aspectos primordiales del ciclismo de ruta profesional. Difícil concebir este deporte sin ellos. Sin embargo, hubo una época en la que ciertos avances tecnológicos, la ayuda externa, y correr en equipo, estuvieron prohibidos.

Años de cargar bicis rotas a través de kilómetros buscando un taller en dónde repararlas, años de llenar los botellines en las fuentes a la vera del camino, años de llevar neumáticos de repuesto entre pecho y espalda. Ocurría en las primeras décadas del siglo XX, en los albores de las dos primeras grandes vueltas, el Tour de Francia y el Giro de Italia.

Reglamentos draconianos

Henri Desgrange en su escritorio.

Hablar sobre las reglas del ciclismo en sus primeros años nos remite a un personaje, tirano en sus dictámenes y cruel en sus objetivos: Henri Desgrange, el padre del Tour de Francia, conocido por regirlo con puño de hierro.

En palabras suyas, “el Tour ideal sería uno en el que solo un ciclista lograra completar el desafío”. Una oda al sufrimiento. Desgrange, para su satisfacción, introdujo un reglamento draconiano, lleno de normas que hacían miserable la vida a los pedalistas que se aventuraban en el Tour. Así ahondaban sus penurias ya presentes en vías sin asfalto, longilíneas jornadas de 300 y 400 kilómetros, y pasos montañosos que no eran más que camino de rebaños.

Desde la creación del Tour de Francia, en 1903, y hasta 1930, los ciclistas tenían prohibido cualquier tipo de ayuda mecánica. Apenas en 1923 pudieron cambiar de bicicleta durante la carrera, aunque tenía que estar completamente inutilizada y, además, había que llevarla hasta la meta. Desde 1925 se permitieron los relevos entre miembros de un mismo equipo: al principio Desgrange quería una competencia que premiara el esfuerzo individual; tanto así, que entre los deportistas estaba absolutamente prohibido compartir alimentos o repuestos.

Desgrange, para su satisfacción, introdujo un reglamento draconiano, lleno de normas que hacían miserable la vida a los pedalistas que se aventuraban en el Tour.

Apenas en 1937 se permitió el uso del rudimentario sistema de cambios, que no era más que un desviador de la cadena que permitía a los corredores cambiar de marcha; hasta entonces tenían que retirar la rueda trasera e invertir su sentido para usar un piñón grande o uno pequeño, de acuerdo con el terreno.

En 1956, pudieron cambiar las ruedas pinchadas, hasta ese año tenían que ser reparadas. Violar estas normas representaba sanciones, incluso de horas, suficientes para hundir las esperanzas de cualquier contendor al triunfo final.

Imaginar el ciclismo bajo estos preceptos es difícil, pareciera otro deporte, uno de supervivencia. No serían pocos los pedalistas que maldecirían a Desgrange mientras se desvaraban. Y no serían pocas las historias sobre infortunios que quedarían en diferentes reportajes.

El Vía crucis

Leon Scieur rodando con la rueda dañada de su bicicleta en la espalda durante el Tour. Rueda que le dejaría un cicatriz emblemática en su espalda. 

Una de tantas historias sucedió en 1913: durante una maratoniana etapa montañosa, de 326 kilómetros, entre Bayona y Luchon, Pirineos franceses. Eugene Christophe, uno de los ases de la época, era el más fuerte en carrera, liderando en el Aubisque y coliderando en el Tourmalet, junto al belga Philippe Thys.

Pero, para desgracia de Christophe, a mitad del descenso del Tourmalet se rompió el tenedor de su bicicleta. Su mala suerte no podía ser peor: imposible reparar la pieza rota por sus propios medios y, el pueblo más cercano, Saint Marie de Campan, quedaba 10 kilómetros abajo.

Sin ganas de resignarse, Christophe caminó ese trayecto y, una vez en el pueblo, encontró una forja donde reparó su cicla. Invirtió tres horas y siempre bajo la atenta mirada de un comisario de la carrera, quien incluso lo penalizó con 10 minutos por recibir ayuda de un niño al soplar el fuelle de la forja. Christophe terminaría esa etapa a casi 4 horas de Thys. Sus esperanzas de ganar el Tour se desvanecieron.

No serían pocos los pedalistas que maldecirían a Desgrange mientras se desvaraban.

El ciclista belga Leon Scieur, en 1921, llegó como líder del Tour a la última etapa, pero destrozó una de sus ruedas y la reemplazó con la que le ofreció un espectador. Aún así, tuvo que echarse la rueda dañada a su espalda y rodar con ella hasta París. El eje de ésta se clavó en su espalda y le dejó una profunda herida. Scieur se consagró finalmente campeón del Tour y quedaría con una gran cicatriz, la mostraría con orgullo como prueba de su hazaña. Su anécdota se empequeñece si la comparamos con lo que le sucedió ocho años después a otro portador del Maillot Jaune.

En 1929, en la décima etapa, el francés Victor Fontan rompió su tenedor en una caída y decidió ir de puerta en puerta, en un pequeño pueblo, buscando una bicicleta prestada para completar la jornada. Pero eso fue lo de menos: durante 145 kilómetros pedaleó con la bicicleta averiada a cuestas, a través de pasos pirenaicos, como un Cristo del ciclismo. Al terminar la etapa abandonó la carrera en medio de lágrimas. Tal vez este episodio ablandó el corazón de Desgrange, quien, desde 1930, dejó que los ciclistas recibieran ayuda en caso de que sus máquinas fallaran.

Pero no todos los corredores permanecían callados ante lo inhumano del Tour y sus reglamentos estrictos. En 1924, Henri Pelissier, campeón un año atrás, y famoso por su fuerte temperamento, se enzarzó con Desgrange por una medida.

Por la escasez de materiales tras la Primera Guerra Mundial, en 1920 se introdujo una nueva norma: durante las etapas los ciclistas no debían deshacerse de ningún elemento con el que hubiesen salido, como repuestos o ropa.

A oídos de Desgrange llegó el rumor de que Pelissier se quitaba los maillots a mitad de las jornadas. Y decidió enviar a un comisario a verificar el hecho, el cual, de manera sorpresiva, levantó el jersey de Pelissier. El ciclista, en cólera, encaró a Desgrange y lo abofeteó, luego abandonó la carrera.

Henri y su hermano, Francis (también ciclista), dejaron clara su inconformidad contra las dictatoriales y absurdas reglas del Tour en el reportaje Los forzados de la carretera, de Albert Londres, posteriormente convertido en libro. “No sólo es necesario correr como bestias, sino helarse o asarse. Parece que eso también forma parte del deporte”, confesaba un Henri enojado.

Pelissier, el pedalista que le dio una bofetada a Desgrange.

Y agregaba: “No tienes ni idea de lo que es el Tour de Francia. Es un calvario. Más aún, el Vía Crucis tenía catorce estaciones, mientras que el nuestro tiene quince. Sufrimos desde la salida a la meta”. La metáfora del calvario encaja a la perfección con algunas de las situaciones que los corredores tenían que padecer, como ocurrió con Victor Fontan.

Algunas reglas han ido en contravía del esfuerzo de los ciclistas, por inducir resultados injustos o por su arbitrariedad. En el primer grupo, el sistema de clasificación por puntos en el Tour, entre 1905 y 1912; y en el Giro, entre 1909 y 1913. Similar a la actual clasificación de la regularidad, la general era el resultado de la sumatoria de las posiciones diarias de los pedalistas: el campeón no era necesariamente el que invirtiera el menor tiempo total. Bajo dicha modalidad, el campeón del Giro, en su primera y tercera edición, hubiese sido Giovanni Rossignoli y no sus compatriotas Luigi Ganna y Carlo Galetti.

“No tienes ni idea de lo que es el Tour de Francia. Es un calvario. Más aún, el Vía Crucis tenía catorce estaciones, mientras que el nuestro tiene quince. Sufrimos desde la salida a la meta”, Henri Pelissier. 

Dentro de las medidas arbitrarias estaba el eliminar al último clasificado de la general en el Tour de Francia. Ocurrió en tres ediciones: 1939, 1948 y 1980, bajo el argumento de falta de heroicidad, el exceso de ciclistas que terminaban la prueba, y las licencias que algunos farolitos rojos (como se conoce al último clasificado de la general) se tomaban.

Ha pasado más de un siglo desde el nacimiento del ciclismo de competencia, pero sigue revolcándose en medio de su conservadurismo y de reglas retrógradas. Las innovaciones tecnológicas siguen siendo vistas con malos ojos; a los ciclistas se les vetan posiciones aerodinámicas, aduciéndose su seguridad (debate que da para otro texto); incluso se penaliza la altura inadecuada en los calcetines.

Algunas reglas han ido en contravía del esfuerzo de los ciclistas, por inducir resultados injustos o por su arbitrariedad.

Pareciera que el ciclismo ha cambiado en forma, pero no en espíritu. Irónicamente, las regulaciones en dos aspectos fundamentales tardaron: el uso del casco y las sustancias dopantes. La obligatoriedad de uno y la prohibición de las otras, llegaron con décadas de retraso; permitiendo que se perdieran vidas en el camino. La seguridad parece seguir siendo el capricho menor para aquellos que regulan este deporte.

* Antropólogo, aficionado al ciclismo. En Twitter: @paleohidalgo

FUENTE: LaRuedaSuelta.com

Controlar tu entrenamiento a través de un potenciómetro es dar un paso más en tu evolución como ciclista. Sin embargo, las primeras semanas con un potenciómetro pueden ser un poco caóticas: los vatios no se están quietos, tienes un montón de conceptos que no conoces, y todos tus amigos solo hacen que decirte que tienes que calibrar el dispositivo y hacer un test de FTP.

Nosotros hace más de 10 años que usamos los potenciómetros y conocemos muy bien esa sensación de dudar si le sabremos sacar todo el partido que se supone.

Vamos a darte unos cuantos consejos para que domines el potenciómetro y no sea él quien te domine a ti.

Los primeros días con el potenciómetro, no te preocupes por los vatios

Es muy fácil obsesionarte con los números, así que para no volverte loco te recomendamos estar una primera semana (o quizás dos) entrenando normal y pensando en la potencia solo como un dato más.

Observa si rodar a 250w es mucho o poco, o si te pones fácilmente por encima de 300w al subir un puerto.

También tendrás que ir jugando con la pantalla del dispositivo para encontrar la configuración que más te guste, por ejemplo con el dato de la potencia media de los últimos 3 segundos, o incluso de los últimos 10 segundos. En tus primeras semanas con el potenciómetro no te preocupes por la diferencia entre la potencia media y la potencia normalizada. Más adelante ya podrás valorar si te interesa más usar la potencia normalizada.

No pienses en un número concreto, piensa en rangos de números

Lo principal que debes tener claro en el momento de entrenar por potencia es que el valor de vatios es muy variable y que es muy normal subir o bajar por ejemplo 30w en un segundo, así que no debes obsesionarnos en querer tener un valor inamovible de potencia.

Con lo fácil que era mirar el pulso y ahora resulta que los vatios se vuelven locos y van cambiando a cada segundo.

No debes asustarte y pensar que el potenciómetro se ha roto o que tu pedaleo es muy malo por no conseguir tener una potencia estable. Para minimizar la variabilidad de los datos un primer paso es usar un valor de potencia que sea la media de los últimos 3 segundos o 10 segundos.

Lo segundo que debes hacer es no pensar en un valor concreto de vatios sino en un rango de valores de +-20w. Por ejemplo los días que quieras hacer intervalos a 320w, puedes pensar en la zona que va de 300w a 340w, e incluso ampliar esa zona a +-30w (es decir, que sería 290w-350w).

Como puedes imaginar es más fácil moverse en un rango de 300w a 340w, que no querer clavar esos 320w.

Haz un test de FTP, pero sin mirar los vatios

Cuando lleves dos o tres semanas entrenando con un potenciómetro es un buen momento para hacer tu primer test de FTP.

Si pensamos que el concepto de FTP es la máxima potencia que puedes mantener durante una hora, entonces el test de FTP más fiable que tienes es el de realizar un esfuerzo máximo durante una hora.

Este test seguro que no falla, te va a dar tu máximo valor durante una hora, sin embargo…

¿Por qué se usa el test de 20 minutos en vez del test de una hora?

Por un lado porque si te decimos que tienes que hacer un test de una hora seguro que nos respondes que eso es mucho tiempo, que si no es posible tener una opción más corta. Precisamente por ese motivo se inventó el test de 20 minutos, ya que…

20 minutos es una duración durante la cual la mayoría de ciclistas pueden estar motivados a tope y rendir al máximo.

Durante una hora aparte de las posibles interrupciones en tu marcha (es decir cruces o semáforos) habrá un momento u otro en el que te relajes y eso hará que el resultado del test no sea el mejor posible.

En el momento de hacer el test no estés mirando continuamente tus valores de potencia y espera al final de la sesión consultar esa información. Quieres mantener tu mejor ritmo durante 20 minutos seguidos, así que concentra tus energías (y tu mente) a pedalear y mantener la intensidad.

No empieces el test a tope, progresa durante 1′ hasta llegar a la intensidad que creas que puedes soportar durante todo el test.

Si lo deseas, puedes empezar un poco conservador los primeros 5 minutos y después aumentar el ritmo y acabar haciendo los últimos 5, 4 o 3 minutos quemando el último cartucho. Con el tiempo irás conociéndote mejor y podrás regular con precisión tu energía para el test.

Usa distintas pantallas en tu dispositivo

Excepto en el caso que estés en el rodillo, cuando estás pedaleando debes prestar atención a la carretera y no a tu dispositivo, así que debes evitar el máximo de distracciones.

Tener muchos datos en una sola pantalla de tu ciclocomputador provoca que pierdas tiempo intentando localizar el dato que te interesa, y eso se traduce en prestar menos atención a la carretera.

Del mismo modo que no debes consultar tu móvil cuando conduces, deberías consultar lo mínimo posible tu GPS o cuentakilómetros cuando pedaleas… y tener muchos datos en una pantalla hará que tardes demasiado tiempo en encontrar los datos.

No uses más de 4 filas ni más de 2 columnas de información

La vista humana está acostumbrada a encontrar las cosas por posición, y si tienes cuatro filas de datos (que pueden ser a dos columnas sin problema) siempre te queda algún dato cerca del borde y la vista se sitúa rápidamente.

En cambio al tener una quinta o una sexta columna, tienes que hacer un esfuerzo extra para situar la fila que buscas. Puede parecer una tontería, pero cuando vas justo de oxígeno sobre la bici, cualquier ayuda suma.

Ciclistas haciendo series

(hay momentos en los que no te puedes distraer mirando tu GPS)

Cuando hagas series, utiliza la potencia media del intervalo

Está claro que si sales 5 horas con la bici y haces un calentamiento de charleta, algún que otro puerto, unas series a tope, e incluso una pausa para el café, el valor de la potencia media de esa sesión no sea muy representativo del esfuerzo realizado. Sin embargo, esto no significa que la potencia media no sea útil.

Si realizas intervalos o series de más de 4 minutos, es muy útil visualizar la potencia media del intervalo.

Para este tipo de situaciones usar la potencia media como métrica de control te permite tener un alto grado de motivación, ya que se trata de un valor con una variabilidad baja a lo largo del tiempo.

Si estás haciendo una serie de 1′-2′-3′ puedes aceptar la variabilidad de la potencia inmediata y controlar que no te despistes ya que al disponer de poco tiempo, cualquier desviación es significativa. En cambio, si estás haciendo intervalos de 4 o más minutos, entonces no te afecta tanto que durante unos pocos segundos la potencia cambie en 20w o 30w, con lo que la potencia media tendrá muy poca variación.

FUENTE: ADNCiclista.com

Conocer qué ejercicios físicos para hacer en casa existen se ha convertido en una de las principales estrategias para mantener los entrenamientos durante el confinamiento. En este artículo te presentamos 10 ejercicios sin material, para que no tengas excusa a la hora de entrenar en estos tiempos que corren de restricciones de movilidad y limitaciones de apertura en los centros deportivos.

Ejercicios físicos para hacer en casa

Debido a las restricciones provocadas por la pandemia que han derivado en el cierre intermitente de la mayoría de los gimnasios y centros deportivos, han sido muchas las personas que han decidido estos meses seguir entrenando en casa.

A continuación, hacemos un decálogo de los mejores ejercicios sin material que debes incluir en tus rutinas de entrenamiento si quieres conservar tu estado físico sin acudir al gimnasio.

Patada desde puente lumbar

Se trata de uno de los mejores ejercicios para fortalecer el tren inferior. Además, es un ejercicio recomendado para cualquier nivel que, incluso, se suele recomendar cuando se tienen dolores de rodillas y se deben realizar ejercicios sin impacto. El impacto que reciben las articulaciones es mínimo y activa la mayor parte de la musculatura de las piernas. Para ejecutarlo:

  1. Ponte tumbado en una colchoneta, boca arriba, las piernas deben quedar flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo,
  2. Eleva la cadera hasta conseguir que la columna quede alineada.
  3. Aguanta la posición y estira una pierna y otra de manera alternativa.

Zancadas de piernas, imprescindible en cualquier rutina de ejercicios físicos para hacer en casa

Este ejercicio es un poco más agresivo para la rodilla, por lo que debes probar primero si puedes o sientes dolor al incluirlo en la rutina. Si no sientes molestias en la rodilla al ejecutarlo, es magnífico para trabajar toda la pierna.

 

Trabajará tu glúteo, cuádriceps e isquiosurales de una manera completa.

Para hacerlo:

  1. Colócate de pie con las piernas a la anchura de los hombros.
  2. Simula el movimiento de caminar.
  3. Adelanta una pierna y flexiona la rodilla.
  4. Baja tu cadera y vuelve a la posición inicial.

Bisagra de cadera a una pierna

Con este movimiento ganarás movilidad en la cadera y flexibilidad en la parte posterior de la pierna.

  1. Colócate de pie con las piernas a la anchura de los hombros y los brazos por encima de la cabeza.
  2. Lleva una pierna hacia detrás mientras bajas el torso.
  3. El movimiento es el de una bisagra, ya que es el pie el que lleva el movimiento y hace que el torso baje.

Banana crunch

El trabajo de este ejercicio afecta directamente a la zona del recto del abdomen y el transverso. Se trata de un ejercicio intenso que requiere de una buena coordinación y técnica.

Para ejecutarlo:

  1. Colócate tumbado en una colchoneta y eleva las piernas hasta que tu columna lumbar esté completamente apoyada en la esterilla.
  2. Aprieta el abdomen mientras levantas la cabeza para contraerlo.
  3. Estira los brazos por encima de la cabeza.
  4. Lleva tus codos y rodillas al centro de tu cuerpo, tratando de que se toquen entre ambos.
  5. Vuelve a estirar los brazos y las piernas sin dejar que tu abdomen pierda tensión.

Plancha lateral a un brazo

Se trata de uno de los mejores ejercicios para fortalecer el core.

  1. Túmbate de medio lado apoyando el antebrazo.
  2. Eleva la cadera del suelo y mantenla elevada apoyando la parte exterior del pie.
  3. Coloca la columna recta y aguanta la posición.

Flexiones spiderman

Se trata de una variante de las típicas flexiones. Con este ejercicio, saldremos de la zona de confort a la que llega el cuerpo una vez se adapta a los ejercicios.

Para realizarlo:

  1. Comienza en la misma posición que una flexión común, tumbado con las palmas de las manos apoyadas y las puntas de los pies. Los brazos deben quedar totalmente estirados en la posición de inicio.
  2. Flexiona los codos para bajar el pecho al suelo mientras llevas una rodilla hasta el codo del mismo lado.
  3. Vuelve a la posición inicial y repite con la rodilla del otro lado.

Dead bug

Se trata de uno de los mejores ejercicios físicos que puedes realizar en casa. Es un ejercicio fantástico que previene cualquier lesión en la columna, ya que fortalece el core sin emplear movimientos de flexión/extensión, ni de rotación.

Para realizarlo:

  1. Colócate tumbado boca arriba, manteniendo toda la columna y la espalda en apoyo con el suelo.
  2. Los brazos quedan estirados apuntando hacia arriba y las piernas elevadas y formando 90º con las rodillas.
  3. Lleva un brazo con una rotación del hombro hacia detrás de la cabeza, a la misma vez que estiras la pierna contraria al brazo.
  4. Vuelve a la posición inicial y repite de manera alternativa un lado y otro.

Step ups

Con este ejercicio buscaremos realizar un movimiento que permita alinear correctamente la rodilla con el tobillo, para dar estabilidad a la articulación. Es un ejercicio que involucra la mayor parte de la musculatura del tren inferior.

  1. Colócate subido en el lateral de un step o un escalón. Una pierna se queda en apoyo en la plataforma y la otra estirada fuera de él.
  2. Trata de llevar la pierna que se queda sin apoyo hacia el suelo.
  3. Una vez hayas bajado, controla el movimiento en la subida.

Si es posible, se recomienda trabajar el ejercicio frente un espejo, para poder estar pendientes de la alineación de la rodilla en todo momento.

Jumping jacks: inclúyelos entre tus ejercicios físicos para hacer en casa

Se trata de un ejercicio extraordinario para acelerar el metabolismo y quemar calorías, por lo que es nuestro mejor aliado a la hora de eliminar la grasa del abdomen sin salir de casa.

Para ejecutarlo correctamente:

  • Ponte de pie con las piernas cerradas y los brazos a los lados de las caderas, y realiza un salto mientras abres los brazos y las piernas.
  • Salta de nuevo para volver a la posición inicial de manera alternativa.

Sentadilla frontal con mochila, uno de los ejercicios físicos para hacer en casa más completos que puedes escoger

En este caso hablamos de una de las variantes más completas de la sentadilla común. En esta sentadilla, el peso a levantar queda por delante del pecho, dificultando el equilibrio e incrementando el trabajo del cuádriceps.

Sigue los siguientes pasos para realizarla:

  • Sujeta un mochila pegada al pecho. Las piernas quedan abiertas a la anchura de los hombros.
  • Trata de flexionar la pierna y bajar realizando una sentadilla.
  • Vigila que tu espalda realice el movimiento sin recibir flexión de columna.
FUENTE: entrenamiento.com

Ante la polémica que ha desatado la expulsión de Michael Schär del Tour de Flandes 2021 por tirar un bidón como regalo a un niño, nos hemos preguntado qué representan los bidones en el ciclismo.

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¿Por qué sancionan a Schär por regalar un bidón a un niño?

La sucesión de los hechos es más que conocida: Michael Schär está corriendo el Tour de Flandes; en un momento de la carrera, observa a una familia y decide regalarles el bidón vacío que lleva; por lo tanto, lo tira cerca de dicha familia, que coge el bidón ilusionada; la organización de la carrera lo ve por las cámaras que lo recogen y deciden expulsarlo de la prueba. El último capítulo es ese en el que Michael Schär publica en Instagram por qué lo hizo y por qué seguirá haciéndolo. De hecho, Van der Poel y Asgreen también lo hicieron. De hecho, es posible que todos y cada uno de los ciclistas lo hiciera a lo largo de la prueba.

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¿Cuál es su argumento? Pues la ilusión de un niño o una niña. Y la verdad, argumentos no le faltan al ciclista suizo del AG2R. No es la primera vez que guarda un bidón vacío para arrojarlo cuando pasa cerca del público. Es una forma de perpetuar la pasión por el ciclismo.

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El propio Schär contaba cómo sus padres lo llevaron de niño al Tour de Francia de 1997 y cómo consiguió coger uno de esos bidones del Polti. Aun lo conserva y fue una razón más para dedicarse profesionalmente a este deporte. Limpiándolo bien, puede durarte muchos años.

Así que, llegados a este punto, ¿tan importantes son los bidones?

Perico Delgado y la historia de los bidones

Para intentar dar una respuesta, vamos a contar otra anécdota. Hace unos años la Vuelta tuvo una etapa con final en alto en la Alpujarra granadina y Perico Delgado, mítico ciclista español ganador del Tour de Francia, estaba comentándolo para Televisión Española. Y tras finalizar la etapa Perico Delgado decidió bajarse a la ciudad nazarí de Granada en bicicleta.

Al día siguiente contó en directo que en su trayecto al hotel iba mirando en los arcenes para ver si había algún bidón. Solía encontrarlos y le hacía mucha ilusión. Carlos de Andrés, su compañero de retrasmisiones desde el año 2000, escuchaba atónito como toda una leyenda del ciclismo como Perico aún tenía esa ilusión por el ciclismo materializada en un simple bidón.

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Pues eso resume toda esta polémica, la de Schär, la de Perico, la mía propia y la de muchos de vosotros y vosotras, con total seguridad. Todos recordamos aquel día cuando nos fuimos a casa con un bidón de un equipo oficial después de ver pasar a los ciclistas que eran nuestros ídolos. ¿En qué estaba pensando la organización del Tour de Flandes cuando sancionó a Schär? Pues en ciclismo no, eso es seguro.

FUENTE: BrujulaBike.com

Son innumerables las cantidades de suplementos que puedes encontrar tanto en el mercado como por internet, lo importante es conocer bien como se preparan, como se consumen, cada cuanto y lo más importante; su efectividad dependerá de que ejercicios practiques y aún más importante tener muy en claro lo que deseas conseguir consumiendo este tipo de batidos.

Alimentos para comer en el desayuno y aumentar la masa muscular

Debes tener presente que los batidos de proteínas no son mágicos y que de un día a otro no amanecerás con el cuerpo que deseas, así como lo dice su nombre, son un “suplemento” o ayudante de la dieta que tú sigues para ganar masa muscular, la cual debe estar prescrita por un profesional en la materia.

La clave principal si quieres aumentar la masa muscular, es lograr el aumento del tamaño de los músculos y esto solo logras conseguirlo elevando el número de proteínas que consumes a diario.

Consumir una dieta saludable, balanceada y equilibrada le aporta a tu organismo los nutrientes y proteínas que necesitas pero si lo que deseas es aumentar la masa muscular lo que debes hacer es empezar a consumir batidos de proteínas naturales, incluso con otras comidas que tengan proteínas. Las proteínas son una fuente que el organismo necesita para trabajar correctamente y más esas personas que desean aumentar la masa muscular.

Seis batidos de proteínas naturales

Ya que sabemos que no todas las personas tienen la información necesaria sobre cuales batidos de proteínas pueden tomar de forma natural y de cómo prepararlos, en este post nos dimos a la tarea de compartirte y explicar el paso a paso de cada batido. Esperamos te sirva la información.

1. Batido de plátano

  • 2 plátanos.
  • Medio litro de leche de almendras.
  • Tres cucharadas de avena.
  • 5 huevos cocidos, las 5 claras pero solo 2 yemas.

Coloca todos los ingredientes en una licuadora y mezcla hasta que todo quede triturando y se forme una mezcla homogénea. Puede tomarse a temperatura ambiente o puedes agregarle hielo, puedes tomarlo después de cada entrenamiento para hidratarte.

2. Batido de chocolate y almendras

  • 1 taza de leche de arroz o leche light.
  • Proteína sabor de chocolate.
  • Medio brownie de chocolate con almendras.

Prepara el batido agregando todos los ingredientes a la licuadora hasta que quede totalmente mezclado, el batido de chocolate es una gran opción para sumar proteínas de una manera sabrosa, recuerda que este batido debes consumirlo antes del entrenamiento para que puedas quemar las calorías y tu cuerpo solo asimile el efecto beneficioso.

3. Batido de avena

  • 60 gr de avena.
  • Medio litro de leche de coco.
  • Una cucharada de germen de trigo.
  • Una cucharada de miel.

Mezcla todos los ingredientes en la licuadora hasta que obtengas la textura que deseas, este es un batido súper potente que te ayudara a conseguir de manera más rápida y efectiva la masa muscular que deseas.

4. Batido de nueces

  • Medio litro de leche light.
  • Medio vaso de agua.
  • Yogur light.
  • Tres claras de huevo.
  • 100 gr de nueces.
  • Un plátano.

Mezcla todos los ingredientes muy bien en una licuadora hasta que quede homogénea y listo puedes consumirlo de una vez a temperatura ambiente, pero también puedes agregarle hielo y disfrutarlo. Debes tomarlo luego de haber terminado tu entrenamiento.

5. Batido de melocotón

  • 2 tazas de melocotón.
  • 1 taza de jugo de naranja.
  • 4 cucharadas de suero de leche.
  • Media taza de yogur light.

Agrega todos los ingredientes a la licuadora y mezcla bien hasta que tengas la textura que más te guste, viértelo en un vaso y disfruta después de haber terminado el entrenamiento. EL batido de melocotón te ayuda a aumentar la masa muscular y al mismo tiempo te alimenta sanamente.

6. Batido con huevo

  • Un litro de leche.
  • Tres cucharadas de avena.
  • Tres claras de huevo.
  • Una banana.

Mezcla todos los ingredientes muy bien hasta que todos los sólidos estén triturados, y listo puedes consumir tu batido a base de huevo. Aprovecha este batido luego de entrenar ya que te repondrá rápidamente, las claras de huevo son una fuente natural de proteínas.

Recuerda que practicar el ejercicio físico regularmente sumado a una dieta balanceada y rica en carbohidratos y proteína, más el consumo regular de batidos ricos en proteínas serán la clave para que logres aumentar la masa muscular.

FUENTE: LaVidaLucida.com